¡No enfríe demasiado su champán!

Escrito el 17/02/2021
Escuela Coctelería

La sabiduría convencional en el mundo del champán es que éste debe servirse a unos 7 u 8 °C, es decir, un poco más caliente que la temperatura de la nevera (unos 4 °C). Esta es la forma habitual de beber los vinos blancos y los vinos espumosos como el champán, ya que tendrán un sabor más equilibrado y menos dulce.

Sin embargo, con un champán de calidad como Bollinger, es posible que se esté enfriando en exceso si se bebe a una temperatura de entre 7 °C y 8 °C. Los propios Bollinger recomiendan beber el champán a una temperatura más elevada, de 10°C o incluso 12°C. Esto es bastante controvertido, incluso entre los conocedores del champán.

La lógica es la siguiente: dado que Bollinger es menos dulce y más equilibrado que otros champagnes, puede soportar temperaturas de servicio más elevadas sin tener un sabor demasiado áspero o pegajoso.

Además, la recomendación de Bollinger de no enfriar demasiado su champán está respaldada por estudios que han descubierto que las temperaturas ligeramente más cálidas conservan más las delicadas burbujas que hacen que beber champán sea una delicia.

Cómo enfriar el champán Bollinger
Los champagnes se suelen enfriar en una cubitera para mantenerlos fríos mientras se trabaja con la botella. Dos cosas que hay que evitar son la tentación de servir el champán directamente de la nevera (porque al estar unos grados más frío se silencian los sabores del champán) o servir el champán en copas frías (porque las burbujas sufrirán la condensación en el interior de la copa y el champán será menos efervescente).

Si tiene una bodega, es probable que esté cerca del rango de temperatura de 8°C a 10°C, que es perfecto para beber Bollinger. Así que puede servirlo directamente de la bodega. Si no tiene una bodega y guarda su Bollinger en la nevera, debe sacarlo del frigorífico y dejarlo reposar a temperatura ambiente durante una media hora antes de beberlo.

¿Debe beberse el champán Bollinger en una copa de champán?

Pero la temperatura no es el único factor que influye a la hora de servir el champán Bollinger. También hay que tener en cuenta la cristalería correcta. Tradicionalmente, el champán se sirve en copas de champán altas, finas y elegantes. Son muy bonitas y permiten apreciar las delicadas burbujas de Bollinger. Sin embargo, hoy en día muchos expertos aconsejan que el champán se beba en una copa de vino blanco normal. La boca más ancha de la copa de vino blanco permite que más aromas del Bollinger se escapen hacia la nariz, y como nuestro sentido del gusto está fuertemente ligado a nuestro sentido del olfato, esto le permite saborear más su champán.

Así que, en realidad, depende de usted cómo servir su Bollinger: si se centra en maximizar la experiencia gustativa posible, utilice una copa de vino blanco. Pero si le gusta el estilo y la sofisticación de una hermosa copa de champán, utilice éstas y aprecie el aspecto elegante de su burbuja.