La historia de la tónica y cómo se creó el Gin Tonic

Escrito el 17/02/2021
Escuela Coctelería

La tónica es algo más que un ingrediente con el que mezclar la ginebra, o incluso un ingrediente de cóctel: tiene una rica historia que toca la medicina, el colonialismo y el desarrollo científico. Este refresco sin pretensiones existe desde el siglo XIX o antes y ha crecido hasta convertirse en la mitad de la bebida mezclada más popular del mundo. La creación del Gin Tonic es lo que realmente aceleró el paso del agua tónica de producto desconocido a institución mundialmente reconocida, y la historia de ambas bebidas está entrelazada. Hoy nos ocupamos de la historia del agua tónica, así que déjenos llevarle en un viaje para saber más sobre esta inusual bebida.

La quinina como antipalúdica
La historia cuenta que el uso de la corteza del árbol de la quina (que contiene un compuesto químico llamado quinina) se remonta a una noble española en la década de 1630. La Condesa de Cinchona viajaba por Perú cuando contrajo la malaria, una enfermedad grave y potencialmente mortal. Desesperado, su marido, el conde, se dirigió a los incas para preguntarles si sabían de algo que pudiera ayudarla. Le sugirieron que la corteza de un árbol nativo, la quinquina, serviría como medicina para la condesa. El tratamiento fue un éxito, la condesa recuperó la salud y el árbol pasó a llamarse quina en su honor.

El desarrollo de la quinina en el agua tónica
Una vez que se reconocieron las propiedades medicinales de la quinina, ésta acabó extendiéndose por toda Europa como medicamento contra la malaria. Pero, ¿cómo se transformó este tratamiento de corteza de árbol en el agua tónica efervescente que conocemos hoy? Una vez conocidas las propiedades saludables de la quinina, tanto los británicos como los holandeses buscaron grandes cantidades de la corteza para evitar la propagación de la malaria en sus ejércitos. Finalmente, gracias al intrépido explorador Charles Ledger, entre otros, las semillas de quina se llevaron con éxito a Holanda y se cultivaron allí. Para que la quinina fuera fácil de ingerir, se mezclaba con agua y azúcar para crear un agua tónica básica.

El agua tónica y la adición mágica de la ginebra
Pero todavía había un problema. Aunque los soldados apreciaban los efectos medicinales del agua tónica, no apreciaban su sabor amargo. Para hacerla más atractiva, los oficiales británicos del Raj empezaron a mezclar sus raciones de ginebra dulce con el agua tónica en el siglo XIX. Así nació el legendario Gin Tonic.

Hoy en día, el agua tónica suele elaborarse con quinina artificial producida sintéticamente. Pero los ingredientes siguen siendo los mismos que la receta tradicional: quinina, agua, azúcar y, a veces, un poco de cítricos.